Lattanzi: "A partir de ahora, el frío empieza a condicionar el crecimiento de las pasturas"

Mayo 04, 2026 - 10:35 hrs. Guillermo Delfante


Ing. Agr. Fernando Lattanzi, investigador del Programa de Pasturas de INIA

En los sistemas ganaderos, tanto de carne como de leche, continúa siendo evidente la brecha entre el potencial productivo de las pasturas y lo efectivamente producido y aprovechado a nivel predial. Este desfasaje está estrechamente vinculado a decisiones de manejo, particularmente en lo que refiere a la planificación del pastoreo, la carga animal y el uso estratégico de las pasturas cultivadas.

En este contexto, el otoño y el invierno constituyen una etapa determinante para el manejo de las pasturas sembradas. Las decisiones que se toman en este período inciden directamente en la acumulación de forraje, su calidad y la persistencia de las especies, condicionando la oferta disponible para los meses siguientes.

A propósito, en Estrategia Productiva de AM 960 Radio Yi, dialogamos con el Ing. Agr. Fernando Lattanzi, investigador del Programa de Pasturas de INIA, quien señaló que "el verano dejó situaciones bastante contrastantes, dependiendo de la zona del país".

En cuanto al impacto de las precipitaciones durante el otoño, indicó que "donde se logró no sobrepastorear, en dos o tres semanas se observan tasas de crecimiento de hasta 50 kg de materia seca por hectárea por día, siempre con una base perenne".

Respecto a la evolución de la estación, explicó que "está siendo un otoño cálido, pero lo que condiciona después de abril es el frío", en referencia a la incidencia de la temperatura sobre el crecimiento de las pasturas.

En un contexto de altos costos de los insumos, y particularmente del nitrógeno, Lattanzi sostuvo que "para los sistemas lecheros, la relación entre el precio de la leche y el de la urea sigue siendo favorable para su aplicación. En los sistemas de carne, el cambio en los precios genera más dudas, sobre todo porque estamos entrando en una época donde la respuesta a la urea es menor, por lo que su uso debería orientarse a sostener la carga en los sistemas".

Sobre la utilización de pasturas perennes, destacó que "aportan una base más estable, generalmente con festuca, aunque pueden complicar el manejo en primavera por su rápido encañado". No obstante, subrayó que "en verano, se puede pasar de tasas de crecimiento cercanas a cero por déficit hídrico, a valores de 40 kg de materia seca por hectárea en pocas semanas, algo difícil de lograr con verdeos".

En ese sentido, agregó que "los verdeos funcionan muy bien, pero exponen más a la variabilidad climática". De todas formas, aclaró que no se trata de sistemas contrapuestos, sino complementarios: "lo mejor es un mix, combinando ambos recursos dentro del sistema".

    Compartir:
  • Inicio: